René Escobar y las virtudes de un asesor fiscal

Hoy René Escobar nos comenta cuáles son las virtudes básicas con las que debe contar un asesor fiscal para el adecuado desempeño de su trabajo.

Pero antes que nada, ¿qué es un fiscalista? Cuando un asesor de impuestos gestiona el cumplimiento de las obligaciones tributarias ante el Sistema de Administración Tributaria, y una vez elaboradas las cuentas del contribuyente, ya sea empresa o persona física, el asesor debe buscar el mayor ahorro fiscal.

Es aquí cuando entra en juego un asesor fiscal, quien aconseja sobre las posibles decisiones a llevar para conseguir el mayor ahorro fiscal, y lograr una mejor administración, siempre alineado a las normativas vigentes. A este personaje se le llama fiscalista o asesor fiscal.

Pero como verás, no cualquiera puede llamarse a sí mismo fiscalista, pues los asesores cargan con una responsabilidad penal muy grande, y deben ser muy cuidadosos en sus consejos, especialmente en lo relativo a la planeación fiscal.

Entonces, ¿quién mejor para decirnos cuáles deben ser las cualidades morales que debe tener un buen asesor fiscal, que un fiscalista joven y emprendedor como René Escobar?

Las 3 virtudes esenciales de un asesor fiscal, según René Escobar

René Escobar ha logrado posicionar su consultora entre una de las mejores cinco de México, a través del esfuerzo, los valores inculcados en su familia, y mucha dedicación a su trabajo. Además de ser fiscalista, reparte su tiempo entre familia, su afición personal al deporte y labores de beneficencia.

Para el cumplimiento pleno y sin riesgos del trabajo de un asesor fiscal, de acuerdo a René, éste debe contar con las siguientes tres virtudes esenciales:

  1. Honestidad. Esta debe ser la base de la relación con el cliente. No podemos mentirle o engañarlo suavizando la verdad; por su seguridad fiscal, las cosas deben decirse tal como son, siempre basado en hechos y, claro, de manera respetuosa. Honestidad con uno mismo y honestidad con el contribuyente que se acerca buscando asesoría. Es muy importante.
  2. Ética. Es fácil caer en la tentación del dinero rápido, llegando a cometer delitos fiscales. Por eso es muy importante que el asesor fiscal cuente con una fundamentada base de valores éticos y morales. Las buenas y las malas mañas se aprenden de la misma manera, con el ejemplo. Así que, hay que ser muy conscientes de a quiénes estamos admirando.
  3. Profesionalismo. Finalmente, pero no menos importante, está el profesionalismo o, en otras palabras: hacer las cosas bien. Ser asesor fiscal no debe tomarse a la ligera, por el contrario, siempre debe ofrecerse al cliente el mejor servicio, pues la seguridad fiscal de todos está en juego.

Con estas bases, y altas dosis de autoexigencia, es que René Escobar ha llevado tan alto a su empresa, y está convencido que su despacho de asesoría fiscal se convertirá en el más grande de México, en unos cinco años.