Lo que nunca debes de hacer en restaurantes y bares

 

Es algo totalmente común que, cuando salgamos de viaje a cualquier sitio, nos den ganas de cualquier los restaurantes y bares que estén ubicados en este sitio que queremos conocer. En lo personal, siempre suelo visitar todo este tipo de lugares cuando salgo, así que, nuevamente, decidí emprender este tipo de aventuras, pero en algunos momentos, estas aventuras no valen tanto la pena, pues a pesar de que la comida sea buena, existen personas que simplemente no tienen idea de la forma en que se debe de tratar a la clientela, pues no lo hacen de forma en que se debe de hacer. Inspirado en esta última experiencia negativa que tuve en este sentido, escribiré una singular guía que hable un poco al respecto.

  1. Probablemente parezca algo insignificante, pero al momento en el que una persona entra a tu negocio es muy importante que les des una pequeña bienvenida, pues con el simple hecho de sonreír o de saludar a cualquier persona, podrán saber que están frente a un servicio de calidad desde el primer momento, de lo contrario, podría ser tomado como un indicador de que todos los empleados de aquel lugar no son muy serviciales.
  2. Algo de lo peor que puede pasar cuando una persona asiste a un restaurante o a un bar es que los meseros piensen que nadie tiene la costumbre de asistir a este tipo de lugares por su cuenta. Cuando alguien se da cuenta que hay una persona sola en la mesa, en seguida comienzan a preguntar si habrá alguien más en la mesa o si se está preguntando a alguien. Entiendo su punto, pero deberían de tener un poco más de tacto con los clientes.
  3. De todas las cosas de estos empleados que aun no comprendo, hay una que sigue llamando mucho mi atención, y es por qué, cuando hay una reservación hecha para cuatro personas, y ya hay tres personas presentes, no los dejan pasar a sentarse, en verdad que no entiendo por qué en muchos lugares nos hacen esperar a que estemos todos completos para ganar el derecho de ganar una mesa, como su solamente tres personas no fuéramos a consumir o algo parecido.
  4. Un punto importante que también tenemos que tener en cuenta es que en muchas ocasiones los clientes tienen que pasar una gran cantidad de tiempo esperando para poder sentarse, ya que aún no se ha arreglado su mesa. En esos casos, lo recomendable es ofrecerles una bebida o un pequeño bocadillo, por cortesía de la casa claro está, pues es una simple atención que el cliente merece y que va a agradecer, y más importante, platicar a sus amigos cercanos, que se convertirán en clientes potenciales para tu negocio.
  5. Otra cosa que me ha tocado presenciar en muchas oportunidades es que, estando en uno de los restaurantes más caros de la ciudad, las mesas no se encuentren niveladas. En verdad que no puedo comprender cómo es esto posible, pues esto es algo que realmente se puede básico, sin embargo, sucede. Cuando notes que esto está pasando en tu negocio, te recomiendo que lo arregles antes de que un cliente se siente en esa mesa para que no tengas que molestarlo, si es demasiado tarde para eso, pues no queda más que molestarlo, pero eso será mejor a que tenga que comer en una mesa que está bailando todo el tiempo, vaya que eso es incómodo.
  6. Hay algunos lugares en los que se entrena a los meseros para que se presenten antes de ofrecer el menú a los clientes y todo lo demás. Personalmente, esto es algo que no me gusta, ya que hay algunos meseros que piensan que son graciosos y, en vez de actuar como unos profesionales, intentan ser coquetos o intentan hacer algún tipo de broma que nunca son graciosas.
  7. De igual forma, me he percatado de que los clientes suelen odiar que los meseros lleguen a alguna mesa para ofrecer la carta cuando ellos están teniendo una conversación importante. Del mismo modo, es algo que sucede de forma bastante cotidiana. En estos casos, es mejor que el mesero intente encontrar el momento ideal para poder acercarse y hacer su trabajo, pues nunca es bueno interrumpir a la gente.
  8. Otro punto que quiero tocar en cuestión a los meseros es la forma en la que suelen recitar los especiales del día. Es gracioso, pero a veces también es molesto que lo hagan de memoria y cono en forma de poema que es recitado por un niño de primaria. De igual forma, no es nada agradable que lo intenten hacer en tres segundos para ahorrar tiempo. Lo que más resulta es que lo hagan naturalmente, para que la gente pueda entender bien lo que están diciendo, es muy probable que así, los clientes en verdad pidan algo, que, en teoría, es el objetivo.