Actividades familiares para realizar en playas

Seguramente hay ya muchas familias que están comenzando a hacer planes para visitar algunas de las playas que hay en México en alguna de las fechas festivas que hay, siendo la más próxima la de Semana Santa. Hablando de esto, me viene a la mente la única vez que he viajado a una playa con mi hermano y su familia, y eso ya tiene un muy buen rato pues íbamos cuando sus hijos apenas tenían unos 5 o 6 años de edad si la memoria no me falla. Recuerdo que en esa ocasión, mi hermano estaba un poco preocupado, pues su presupuesto estaba un poco limitado y temía que no le iba a alcanzar para que la familia se la pasara bien, particularmente sus hijos, pero le dije algunas cosas que podía hacer, que no eran nada costosas, pero que iban a ayudar para que todos pasáramos un buen rato.

En primer lugar, le recomendé a mi hermano que comprara unas cuantas cámaras desechables, una para cada uno de sus hijos, todo para que ellos pudieran sacar fotos a lo que sea que quisieran y sin restricción alguna. Esto fue una buena idea por varias razones, la primera es que les dio lección de paciencia, pues se trata de darles solamente una cámara para todo el viaje, por lo que tuvieron que esperar y hasta preparar detenidamente el momento para que sus fotos sean perfectas. De igual forma, aprovechó para enseñarles que deben de cuidar sus cosas, pues no pueden dejar que entre arena a la cámara, pues se dañará. Finalmente, y ya en casa, llegó el momento de revelar los rollos y mostrarles sus obras de arte, mismas que comenzaron a acomodar en varios álbumes, iniciando varios recuerdos que valdrá la pena recordar en un futuro.

Posteriormente, después de que ya haya bajado la marea, llegó el momento en el que mi hermano, su esposa y yo fuimos con sus pequeños a caminar a las orillas del mar, pues es un buen momento para caminar, explorar y educarlos. En aquel momento, nos encontramos a orillas del mar varios seres vivos, como caracoles y hasta estrellas de mar. En ese momento, mi hermano comenzó a inculcar a sus pequeños que todos estos seres vivos, al igual que el medio ambiente, merecen respeto, por lo que hay que cuidarlos y no alterar nunca, en lo más mínimo, el medio ambiente en el que viven.

Otra actividad que recuerdo que hicieron los niños en aquellas vacaciones es la de decorar un papalote y, por supuesto, usarlo. En aquel momento, mi hermano llevó unos pequeños palos de madera que había comprado la noche anterior, y utilizó el papel de unas bolsas en las que había traído algunos productos, aunque también está la opción de comprar algunas hojas de papel específicamente para este propósito, mismo que decoraron los pequeños con algunos marcadores, estampas, y algunos dibujos que hicieron para, después, poner el toque final, que era atar algunas tiras de papel crepé para que fueran la cola. Posteriormente, mi hermano armó el papalote, lo ató con estambre y se los dio a los niños para que se pudieran divertir. No solamente es el hecho de que o tengan y jueguen con él, sino que en familia se tomen el tiempo de armarlo y sea realmente tiempo de calidad y convivencia familiar.

Finalmente, mi hermano sacó su cámara de video y comenzó a grabar a sus hijos jugando en las olas, obviamente tomando las precauciones debidas y observándolos de cerca, y creo que es una muy buena forma de comenzar a generar memorias que quedarán guardadas para siempre.